En un beso la vida y en el tango hubo un viernes

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Es el final de una semana agitada y yo me arrimo las playas de este viernes arenoso con la mente cansada y un cuerpo insatisfecho. He hecho muchas cosas y otras tantas se me quedaron sin hacer. Me desplomo en una siesta de 30 minutos para poder darle el último empujón a lo que queda de deberes. Por otra parte me invitaron a una “milonga” y no me la quisiera perder.

En el baile encuentro un desafío y un descanso del trabajo, las lecturas, las clases, y los debates. El tango embriaga mis sentidos y me exige, Sus complicados pasos, movimientos y cadencias requieren coordinación y memoria .

Tienen nombres sencillos pero soluciones complicadas: ganchos, giros, volteadas y ochos son figuras que toma tiempo entender, asimilar y repetir. Pero el placer de estar frente a una pareja que acepta el reto de intentar moverse al unísono gratifica los sentidos y justifica el esfuerzo de un aprendizaje lento pero prometedor.

La semana se acaba y la milonga me espera. La tarde es eterna en un Bergen donde a las nueve de la noche el sol todavía brilla en el horizonte y nos promete vida y fiesta. Espero no derrumbarme en medio de tanta luz y de la vida que brinda el olor de cierta extraña primavera.

Un abrazo y que tengas un feliz fin de semana.

(En la foto tomada den la Galería 3.14 danzan Henrik y Gunnilla quienes fueron los maestros de un excelente curso de tango que tuvo lugar aquí en Bergen en abril donde ellos pudieron exhibir sus excelentes cualidades como bailarines y pedagogos.)

10 Responses to “En un beso la vida y en el tango hubo un viernes”

  1. Rain Says:

    Ea, Álvaro, que el baile te de otras lumínicas para la primavera del cuerpo.

  2. R.E.L. Says:

    Buena Milonga y bunfin de semana!

  3. noemi Says:

    Bailar se parece a hacer el amor..

  4. Álvaro Says:

    Rain:
    Gracias por tus buenos deseos y tu elaborado comentario.

    REL
    Tu comentario me llevó a tu bitácora y me divertí mucho con las crónicas que escribes.

    Noemí:
    Je je je. Se parece pero no es. Y puede servir de excelente preludio, si lo haces con la persona indicada.

  5. Zenia Says:

    Divina música.
    En Colombia ocurren cosas muy curiosas, hasta consultas sobre patologías del amor. Aquí no existen, aunque sí de sexología, que no es lo mismo.
    ¿Será que las enfermedades del amor son curables?

  6. Álvaro Says:

    Muy buena tu pregunta, Zenia. Yo diría que así como hay trastornos de la personalidad que son tratables por profesionales de la sicología o de la siquiatría, tal vez estos puedan ayudar a gente que sufre cayendo siempre en relaciones que solo les hacen daño.

    De resto el amor es una pasión. Algo muy difícil de entender, controlar o manipular. Será por eso que a ratos se sufre tanto. Cuando se da de verdad, es una delicia.

  7. maray Says:

    Hoy es sabado y me voy a la milonga tambien…El tango es un desafio, un placer, una necesidad basica para mi hoy como comer o dormir. Tu, colombiano, yo, brasileña y el tango argentino nos haciendo mas hermanos en nuestra latinoamericanidad. El tango es mas que ritmo, mas que musica, es agregador. Y esta caracteristica fascina. Cuando vengas a San Pablo ( tenes que venir, apesar de todo es bella la ciudad) te invito a una milonga!
    Abrazos

  8. Sonia Says:

    Hola Alvaro,
    Este post me trajo recuerdos muy queridos de la primera vez que intenté bailar tango. Digo intenté porque en eso quedo jejejeje. Espero que hayas disfrutado la noche.
    Buen fin de semana.
    sonia

  9. Álvaro Says:

    maray:
    Me encanta esta coincidencia. Tu blog lo encabezas con una preciosa ilustración tanguera. Ahora veo que además practicas el baile. Ojalá esa manera de hermanarnos por medio de la música me permita algún día viajar a tu ciudad para “vivir” emocionado la forma como ustedes organizansus “milongas” en el pais del sambao.
    Un abrazo

    Sonia:
    Disfruté mucho “la milonga”. El grupo humano que se reúne no es muy grande. Unas 30 o 40 parejas bailan constantemente mientras otros conversan o escuchan la música. Las edades van desde los 18 hasta los 65 y el compromiso expreso es que todos bailamos con todos. Latinoamericanos no somos sino dos, esperamos atraer más “caramelos” a estos “jaleos”. Je je je

  10. Daniel Basteiro Says:

    Muy agradable la milonga. Me gusta. Saludos!

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